
En Cat's Club Benidorm lo decimos a menudo y lo decimos en serio: sin acogidas, no hay rescates. No tenemos refugio ni instalaciones. Somos un grupo de voluntarias, casi todas mujeres, que sacamos gatos de la calle y los cuidamos en nuestras propias casas hasta que encuentran familia. Cada gato que ves en adopción ha pasado por el salón, la cocina o el cuarto libre de alguien. Por eso, cuando una persona se ofrece a acoger, nos abre la puerta para poder decir que sí al siguiente gato que aparece en una urbanización de l'Alfàs o en un descampado de La Nucía. Si alguna vez has pensado "me gustaría ayudar pero no puedo adoptar", esto va para ti. Acoger es justamente eso: ayudar de verdad, durante un tiempo, sin el compromiso de por vida.
Qué significa ser casa de acogida
Acoger es cuidar a un gato en tu casa de forma temporal, mientras está disponible para adopción o mientras se recupera de algo. Tú le das un sitio seguro, comida, cariño y rutina; nosotras nos encargamos del resto. El gato sigue siendo responsabilidad de Cat's Club en todo momento. Tu trabajo es darle un techo y observarle un poco: si come bien, si es cariñoso, si se asusta con los ruidos, si se lleva con otros animales. Esa información es oro para encontrarle la familia adecuada.
No hace falta experiencia previa ni una casa grande. Mucha gente acoge desde un piso normal de Benidorm, con su terraza y su rutina de siempre. Lo importante es que el espacio sea seguro, con las ventanas y los balcones protegidos, porque todos nuestros gatos viven dentro de casa. Esa protección es imprescindible: los gatos sí se caen, y una caída desde un cuarto o un quinto rara vez acaba bien. La idea de que siempre caen de pie es un mito peligroso.
Qué ponemos nosotras y qué pones tú
Esta es la parte que más tranquiliza a la gente. Cat's Club cubre los gastos veterinarios del gato que acoges: vacunas, desparasitación, pruebas, castración cuando toca y cualquier tratamiento que necesite. Si surge una urgencia, la coordinamos nosotras. También te orientamos en todo momento; tienes a una compañera a la que escribir para cualquier duda, por pequeña que parezca.
- Lo ponemos nosotras: gastos del veterinario, tratamientos, castración y, según el caso, comida, arena o transportín para empezar.
- Lo pones tú: el espacio en casa, tu tiempo, paciencia y cariño, y un par de ojos atentos para contarnos cómo va el gato.
- Lo decidimos juntas: cuánto tiempo, qué tipo de gato encaja contigo y cómo se gestionan las visitas de posibles adoptantes.

Seamos honestas: lo bueno y lo no tan fácil
No te vamos a vender humo. Acoger es bonito, pero también tiene sus momentos. Un gatito puede tenerte despierta por la noche las primeras semanas. Un gato adulto recién rescatado puede esconderse bajo la cama varios días antes de fiarse de ti. Y sí, llega la pregunta que todo el mundo hace: ¿cómo se lleva el momento de la despedida?
Cuesta, no te vamos a engañar. Pero la mayoría de quienes acogen nos dicen lo mismo: ver a "su" gato irse a una buena casa, sabiendo que ahora hay un hueco libre para rescatar al siguiente, compensa con creces. A eso lo llamamos cariñosamente el "síndrome de la acogida": cuando uno se va, ya estás pensando en el próximo. Y si te enamoras y decides quedártelo, también está bien. Pasa más de lo que imaginas, y lo entendemos perfectamente.
Tipos de acogida
No todas las acogidas piden lo mismo. Según tu vida, tu casa y tu disponibilidad, encajarás mejor en una u otra:
- Camadas de gatitos: cachorros que necesitan calor, juego, socialización y, a veces, biberón. Mucho trabajo y muchísima ternura. Ideal si estás bastante en casa.
- Mamás gatas con cría: una gata que ha parido y necesita un sitio tranquilo para criar hasta el destete. Tú le das paz; ella hace casi todo.
- Recuperación: gatos que salen de una operación, de un tratamiento o de un susto y necesitan unas semanas de descanso controlado antes de estar disponibles.
- Gatos adultos: los grandes olvidados. Buscan calma y un sofá. Suelen ser las acogidas más fáciles para quien trabaja fuera, porque piden menos que un gatito.
Cómo empezar
Es más sencillo de lo que parece. Escríbenos y cuéntanos un poco de ti: cómo es tu casa, si tienes otros animales, cuánto tiempo puedes dedicar y qué tipo de acogida te llama. A partir de ahí lo hablamos con calma, sin prisas y sin presión. Buscamos juntas un gato que encaje contigo, no al revés.
Si ahora mismo no puedes acoger pero quieres ayudar igualmente, también suma muchísimo: difundir, donar o adoptar. Todo cuenta y todo nos permite seguir.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta ser casa de acogida de un gato?+
Los gastos veterinarios no corren de tu cuenta. Cat's Club cubre vacunas, desparasitación, pruebas, castración y tratamientos del gato que acoges. Tú pones el espacio en casa, tu tiempo y tu cariño. Según el caso, también podemos ayudarte con comida, arena o transportín para empezar.
¿Cuánto tiempo dura una acogida?+
Depende del gato. Una recuperación pueden ser un par de semanas; un gatito o un adulto en adopción se queda hasta que encuentre familia, lo que puede ir de unas semanas a unos meses. Lo acordamos contigo según tu disponibilidad y nunca te dejamos sola con ello.
¿Y si me encariño y no quiero devolverlo?+
Pasa más de lo que crees, y lo entendemos. Si decides adoptarlo, encantadas: sería su "adopción fallida" más bonita. Y si lo despides para que vaya a otra familia, habrás dejado un hueco libre para rescatar al siguiente. Ganan los gatos en cualquier caso.
¿Puedo acoger si tengo otros gatos o un perro?+
Sí, pero inicialmente el gato tendría que estar aislado al menos 3 semanas para pasar el periodo de cuarentena. Después de este tiempo se testaría y se vacunaría, y ya podría empezar a hacerse la introducción con los otros gatos y/o perros. Te explicaríamos cómo hacer este proceso de introducción.
Vivo en un piso pequeño en Benidorm, ¿sirve?+
Sirve perfectamente. La mayoría de nuestras acogidas son pisos normales de la zona. Lo único imprescindible es que las ventanas y los balcones estén protegidos, porque nuestros gatos viven dentro de casa y las caídas son un peligro real.
Cada vez que alguien se ofrece como acogida, en Cat's Club respiramos: significa que podremos decir que sí al próximo gato que lo necesite. Si te lo estás pensando, da el paso. Escríbenos y lo hablamos sin compromiso. Y si justo ahora no puedes acoger, échanos una mano con un donativo o comparte esto con quien creas que podría hacerlo. Sin acogidas no hay rescates, y contigo hay uno más posible.




