
En Cat's Club Benidorm nos escriben muchas familias de la Marina Baixa con la misma duda: "acabo de adoptar un gato, ¿tengo que ponerle el chip aunque no salga de casa?". La respuesta corta es sí. Como pasamos el día rescatando, esterilizando y chipando gatos por Benidorm, l'Alfàs del Pi, La Nucía o Villajoyosa, sabemos lo confusa que se ha vuelto la normativa desde que cambió la ley. Aquí te lo contamos claro, sin letra pequeña.
Empecemos por lo que más lío genera: la ley nueva no afecta solo a los perros. Por los grupos de Facebook y el boca a boca circula información que mezcla las obligaciones de perros con las de gatos, y así mucha gente acaba haciendo trámites que no le tocan o, peor, saltándose los que sí.
Qué dice la ley sobre los gatos
La Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales se publicó el 29 de marzo de 2023 y está en vigor desde el 29 de septiembre de 2023. Es la norma estatal que ordena lo que hoy se nos exige a quienes convivimos con animales. Para los gatos, lo esencial cabe en una frase: identificación con microchip y esterilización quirúrgica antes de los seis meses de edad.
Esa obligación de esterilizar (artículo 26) tiene dos excepciones que conviene conocer: la propia ley deja fuera a los animales inscritos en el registro oficial de criadores, y la guía oficial del Ministerio admite además los casos en que un veterinario, con criterio justificado, desaconseje la intervención. Fuera de esos dos supuestos, el gato va esterilizado y chipado. En Cat's Club lo damos ya hecho: cada gato sale neutralizado, con microchip, vacunado y con su prueba de inmunodeficiencia y leucemia felina.
El microchip: obligatorio para gatos, perros y hurones
La identificación mediante microchip es obligatoria para perros, gatos y hurones. No es una recomendación ni algo reservado a los gatos que salen a la calle. Tu gato de piso, ese que no ha pisado la acera en su vida, también lo lleva por ley. El chip es una cápsula del tamaño de un grano de arroz que el veterinario coloca bajo la piel del cuello en segundos, sin anestesia, y que guarda un número único.
Ese número es lo que de verdad importa el día malo. Un gato se escapa por una terraza, se asusta con un petardo de las fiestas o se cuela por una ventana de la urbanización. Quien lo encuentre lo lleva a una clínica o a la policía local, pasan el lector, sale tu número y desde ahí llegan a ti. Sin chip, un gato perdido es un gato anónimo, y casi siempre acaba sin volver a casa. Hemos visto reencuentros que solo fueron posibles por ese numerito.
Registrar al gato: el paso que mucha gente se salta
Poner el chip y registrarlo no son lo mismo, y ahí está el error más común que vemos. El veterinario implanta el microchip, pero los datos (tu nombre, tu teléfono, tu dirección) tienen que quedar grabados en el registro de animales de compañía de tu comunidad autónoma. En la Comunitat Valenciana ese registro es el RIVIA, y normalmente lo gestiona la propia clínica en el momento del chipado. Un chip sin datos asociados, o con los datos del anterior dueño, no sirve de nada cuando aparece el gato.
Por eso, cuando adoptas con nosotras, te insistimos en una cosa: hay que cambiar la titularidad a tu nombre. El gato puede salir con el chip a nombre de la clínica colaboradora o de la asociación, y si no lo actualizas, el día que se pierda llamarán a quien ya no lo tiene. Es un trámite rápido en tu veterinario. Hazlo en cuanto llegue a casa.
- Lleva al gato a tu veterinario habitual, o pregunta en la clínica que hizo el chip.
- Confirma que el microchip está a tu nombre en el registro autonómico, no al de otra persona.
- Actualiza el teléfono y la dirección cada vez que te mudes: muchas familias cambian de piso en la Costa Blanca y olvidan este detalle.
- Guarda el documento de identificación del animal donde lo encuentres rápido.

Las multas: por qué no es un trámite menor
Incumplir las obligaciones de identificación del animal, es decir, no ponerle el microchip o no registrarlo como toca, es ya de por sí una infracción grave (por ejemplo, si lo vendes, lo cedes o lo das en adopción sin identificar, pero no solo en ese momento). Las sanciones por infracción grave van desde unos 10.001 hasta 50.000 euros. No lo decimos para asustar, sino para que se entienda el peso que la ley da a esto. Un gato identificado y registrado es un gato que el sistema reconoce como tuyo, con un responsable claro. Esa es la idea de fondo de toda la norma.
Lo que NO te toca como dueño de gato (y a un perro sí)
Aquí está el malentendido que más nos cuesta deshacer. Hay dos obligaciones de la ley que hoy por hoy no van contigo si tienes gato:
- El curso de tenencia responsable: según el Ministerio, la obligación se aplicará inicialmente solo a los dueños de perro, así que de momento no te toca por tener un gato. Además, a fecha de 2026 su reglamento de desarrollo sigue pendiente, así que ni siquiera los dueños de perro pueden hacerlo todavía tal y como prevé la ley.
- El seguro de responsabilidad civil: este sí es obligatorio solo para perros, no para gatos.
Si alguien te dice que tienes que hacer un curso o contratar un seguro por tu gato, está mezclando las normas de perro con las de gato. Tu obligación es la que ya hemos visto: chip, registro a tu nombre y esterilización.
Si piensas viajar fuera de España
Para moverte con tu gato entre países de la UE necesitas el pasaporte europeo para animales de compañía. Es el documento estándar y obligatorio, y solo se expide a personas residentes en la UE. El gato debe ir microchipado. La vacuna de la rabia solo se pone a partir de las 12 semanas de vida, y después hay que esperar 21 días antes de viajar. Si tienes pensado un viaje, planifícalo con margen y habla con tu veterinario.
Una nota de la Costa Blanca: el chip y las ventanas van juntos
Aquí vivimos en pisos con terrazas y balcones, y en verano se abre todo. El chip es tu red de seguridad si el gato se pierde, pero la mejor protección es que no se caiga. El síndrome del rascacielos es real: los gatos se caen de balcones y ventanas y se hacen daño grave o mueren. Eso de que siempre caen de pie es un mito peligroso. Por eso en Cat's Club todas nuestras adopciones llevan una condición fija e innegociable: proteger ventanas y balcones con redes o mosquiteras resistentes. Es imprescindible.
Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio el microchip en gatos aunque no salgan de casa?+
Sí. La identificación con microchip es obligatoria para todos los gatos en España, vivan dentro o salgan a la calle. La ley no distingue entre gato de piso y gato con acceso al exterior.
¿Poner el chip ya es registrar al gato?+
No. Son dos cosas distintas. El veterinario implanta el chip, pero los datos deben quedar inscritos a tu nombre en el registro autonómico (en la Comunitat Valenciana, el RIVIA). Comprueba que el microchip figura a tu nombre, no al del dueño anterior ni al de la asociación.
¿Tengo que esterilizar a mi gato por ley?+
Sí, la esterilización quirúrgica es obligatoria antes de los seis meses, con dos excepciones: la ley deja fuera a los animales inscritos en el registro oficial de criadores, y la guía oficial del Ministerio admite además los casos en que un veterinario lo desaconseje con criterio justificado.
¿Necesito un seguro o un curso para tener un gato?+
No. El seguro de responsabilidad civil es una obligación solo para dueños de perro. Y el curso de tenencia responsable, según el Ministerio, se aplicará inicialmente solo a los dueños de perro; además, a fecha de 2026 su reglamento de desarrollo sigue pendiente. Si tienes gato, tu obligación es chip, registro y esterilización.
¿Qué multa hay por no identificar a un gato?+
Incumplir las obligaciones de identificación del animal (no ponerle el microchip o no registrarlo) es una infracción grave, con sanciones que van desde unos 10.001 hasta 50.000 euros. No hace falta llegar a venderlo, cederlo o darlo en adopción para que la infracción exista.
En Cat's Club somos un grupo pequeño de voluntarias rescatando gatos en Benidorm y alrededores, y cada gato que adoptas con nosotras sale ya chipado, esterilizado, vacunado y testado, con todo en regla. Si estás pensando en ampliar la familia felina, echa un vistazo a los gatos que buscan hogar. Y si no puedes adoptar ahora mismo, lo que más falta nos hace son casas de acogida: sin acogidas, no hay rescates. Escríbenos y te contamos cómo ayudar.




