Leishmaniasis, procesionaria y otros peligros del Mediterráneo para tu gato

Leishmaniasis en gatos, procesionaria, garrapatas y el calor en la Costa Blanca. Qué vigilar, cómo prevenir y cuándo ir corriendo al veterinario.

Leishmaniasis, procesionaria y otros peligros del Mediterráneo para tu gato

Vivir en la Costa Blanca tiene cosas buenísimas, y unas cuantas que conviene conocer si compartes piso con un gato. En Cat's Club Benidorm pasamos el verano repartiendo agua a las colonias y recordando a las familias de acogida que aquí hay bichos y plantas que en el norte de Europa no se ven. Nada de esto pretende asustar a nadie. Es para que estés tranquila sabiendo qué vigilar y, sobre todo, cómo evitar el susto. Esta guía repasa los peligros más típicos de nuestra zona, de Benidorm a l'Alfàs del Pi, Altea o Villajoyosa: la leishmaniasis, la procesionaria, las garrapatas y el calor. Te contamos lo que de verdad afecta a los gatos, sin dramatizar, y qué puedes hacer hoy mismo.

Leishmaniasis: qué es y cuánto debe preocuparte

La leishmaniasis la transmite la picadura de un mosquito muy pequeño, el flebótomo, que aquí está activo sobre todo de mayo a octubre, al atardecer y de noche. Es endémica en toda la cuenca mediterránea y en perros es un problema serio y conocido. En gatos la historia cambia. Pueden infectarse, sí, pero los casos clínicos son bastante raros. El gato suele resistir mejor, y muchos infectados nunca llegan a desarrollar síntomas.

Dicho esto, no es imposible. Un gato con las defensas bajas, por ejemplo uno positivo a inmunodeficiencia felina, tiene más riesgo de enfermar si se infecta. Por eso en Cat's Club testamos FIV y leucemia antes de dar un gato en adopción: saber cómo están sus defensas ayuda a cuidarlo mejor toda la vida.

Las señales en el gato no son nada de película. Suelen ser lesiones en la piel que no curan, sobre todo alrededor de la cabeza y las orejas, algún bultito, pérdida de peso o ganglios hinchados. Si ves algo así, sobre todo en un gato que sale a una terraza o un jardín, lo hablas con tu veterinario y listo. Hay análisis de sangre que lo confirman, y hay tratamiento.

Cómo reducir las picaduras

  • Mantén al gato dentro al atardecer y de noche, que es cuando pica el flebótomo. Aquí tienes otra buena razón para tener gatos de interior.
  • Pon mosquiteras de malla fina en ventanas y terrazas. Las de malla normal contra mosquitos no siempre frenan al flebótomo, que es diminuto.
  • Pregunta a tu veterinario por repelentes seguros para gatos. Y ojo con esto: muchos antiparasitarios de perro llevan permetrina, que es TÓXICA y puede matar a un gato. No le pongas nunca a tu gato algo pensado para perros sin que lo diga el veterinario.
  • Evita las zonas de agua estancada y la vegetación húmeda cerca de casa al anochecer.

La procesionaria: esto sí es una urgencia

Si solo te quedas con una cosa de esta guía, que sea esta. La oruga procesionaria del pino aparece entre finales del invierno y la primavera, normalmente de febrero a abril, aunque con inviernos suaves se adelanta. Bajan de los pinos en fila india, una detrás de otra, y acaban por suelos, parques y urbanizaciones con pinares de toda la Marina Baixa: La Nucía, Finestrat, Polop, Altea.

Sus pelos urticantes sueltan una toxina muy agresiva. Si tu gato la toca, la huele o intenta darle con la pata o la boca, puede ser muy grave. Los gatos curiosean por naturaleza, así que el peligro es real aunque tengan menos contacto que los perros.

Leishmaniasis, procesionaria y otros peligros del Mediterráneo para tu gato

Señales de contacto con procesionaria

  • Babeo intenso y de golpe, la boca llena de saliva.
  • Patadas o frotarse la cara y la lengua con desesperación.
  • Lengua o labios hinchados, rojos, a veces con zonas que se ponen oscuras.
  • No quiere comer ni beber y está muy inquieto.

Qué hacer: al veterinario YA, es una emergencia que no espera. De camino, si puedes y el gato te deja, enjuágale la boca con agua tibia y abundante, con suavidad, sin frotar ni meter presión, y ponte guantes porque los pelos también te irritan a ti. No le des comida ni remedios caseros. Cuanto antes lo vea un profesional, mejor pronóstico. En primavera, si vives cerca de pinares, mira el suelo antes de dejar al gato salir a una terraza baja o a un jardín.

Garrapatas, pulgas y otros parásitos

El clima cálido de la Costa Blanca trae más parásitos durante más meses al año que el centro o el norte de Europa. Aquí las garrapatas y las pulgas casi no descansan, y algunas transmiten enfermedades. Un gato de interior corre mucho menos riesgo, aunque tampoco cero: las pulgas entran en los zapatos, y si tienes perro o sales a una terraza con plantas, conviene estar atenta.

Por suerte, esto es lo más fácil de prevenir. Una pauta antiparasitaria felina durante todo el año, marcada por tu veterinario, lo soluciona. Revisa al gato de vez en cuando, sobre todo orejas, cuello y barriga, y si encuentras una garrapata, quítala con cuidado o pide en la clínica que lo hagan bien.

El calor del verano

No es un bicho, pero mata más que ningún otro de esta lista. Los veranos aquí son largos y duros, y un piso sin sombra ni ventilación se convierte en un horno. El golpe de calor en gatos es real: jadeo (un gato jadeando como un perro es una alarma), babeo, debilidad. Deja siempre agua fresca, zonas de sombra y suelo fresco donde tumbarse, y no dejes nunca al gato en un coche ni en una galería cerrada al sol.

Y aquí enlazamos con algo que repetimos siempre: damos los gatos en adopción como gatos de interior y pedimos protecciones en ventanas y balcones, sin excepción. No es manía nuestra. Los gatos se caen de las terrazas, se hacen muchísimo daño y demasiados mueren. Eso de que siempre caen de pie es un mito peligroso. Unas redes bien puestas evitan la mayoría de las urgencias de verano.

Preguntas frecuentes

¿Los gatos pueden coger leishmaniasis?+

Sí, pero es poco frecuente que enfermen. El flebótomo que la transmite también pica a los gatos, aunque el gato resiste mejor que el perro y muchos infectados nunca desarrollan síntomas. El riesgo sube en gatos con las defensas bajas, como los positivos a FIV. Mantenerlo dentro al anochecer y poner mosquiteras finas reduce las picaduras.

¿Qué hago si mi gato toca una procesionaria?+

Es una urgencia veterinaria, ve a la clínica de inmediato. Por el camino, con guantes, puedes enjuagarle la boca con agua tibia abundante sin frotar. No le des comida ni remedios caseros. La toxina de los pelos es muy agresiva y el tiempo importa mucho para el pronóstico.

¿En qué meses hay procesionaria en la Costa Blanca?+

Suele aparecer de finales de invierno a primavera, sobre todo de febrero a abril, aunque con inviernos suaves se adelanta. Bajan de los pinos en fila por el suelo, así que en zonas con pinares como La Nucía, Finestrat o Altea hay que vigilar el suelo en esa época.

¿Puedo usar el antiparasitario del perro en mi gato?+

No sin que lo diga tu veterinario. Muchos antiparasitarios de perro contienen permetrina, que es tóxica para los gatos y puede ser mortal. Usa siempre productos formulados para gatos y pautados por un profesional.

En Cat's Club somos un grupo pequeño de voluntarias y todo lo que hacemos depende de las casas de acogida: sin acogidas, no hay rescates. Si has llegado hasta aquí es porque te importan los gatos, y eso ya dice mucho. Puedes abrir tu casa como acogida, adoptar a un gato que está esperando, o echarnos una mano con un donativo para las facturas del veterinario, que en verano se disparan. Escríbenos y lo vemos juntas. Donativos: transferencia ES37 0073 0100 5205 0621 5149, Bizum +34 659 04 14 71, Teaming en teaming.net/catsclubbenidorm o PayPal a catsclubbeni@gmail.com.

Leishmaniasis, procesionaria y otros peligros del Mediterráneo para tu gato