
En Cat's Club Benidorm nos escriben mucho expatriados que van a mudarse, pasar el verano fuera o volver a su país con el gato que adoptaron aquí en la Costa Blanca. La pregunta casi siempre es la misma: "¿qué necesito para sacar a mi gato de España?". La buena noticia es que, si te organizas con tiempo, el papeleo no tiene tanto misterio. La mala es que hay un par de plazos que no se pueden saltar, así que conviene saberlos antes de comprar el billete. Esta guía es para personas que viven aquí, en Benidorm, l'Alfàs del Pi, Altea o cualquier pueblo de La Marina Baixa, y que quieren viajar dentro de la UE o volver al Reino Unido con su gato. No sustituye a tu veterinario, que es quien firma los documentos, pero te ayuda a llegar a la consulta sabiendo lo que vas a necesitar.
El pasaporte de mascota: qué es y quién puede tenerlo
El pasaporte de mascota de la UE es el documento estándar y obligatorio para viajar con un gato entre países de la Unión Europea. Es un librito azul con el escudo europeo donde tu veterinario va anotando los datos del animal y sus vacunas. Solo lo pueden emitir veterinarios habilitados, y solo a personas residentes en la UE. Si tu situación de residencia está en orden aquí en España, este es el camino normal para ti.
Lo primero que necesitas es que tu gato tenga microchip. En España es obligatorio de todas formas, así que lo más probable es que ya lo tenga. Todos los gatos que damos en adopción salen microchipados, vacunados, esterilizados y con su prueba de FIV y leucemia hecha. El veterinario comprueba el número de chip antes de hacer nada más, porque el pasaporte se vincula a ese microchip. Sin chip que se lea bien, no hay pasaporte. Y ojo con el orden: el chip tiene que estar puesto antes de la vacuna de la rabia. Si se vacuna primero y se chipa después, esa vacuna no cuenta para viajar y hay que repetirla. Si adoptas con nosotras esto ya está resuelto, pero si chipas y vacunas el mismo día, recuérdaselo al veterinario.
La vacuna de la rabia y la regla de los 21 días
Aquí es donde la gente se pilla los dedos. Para viajar dentro de la UE, tu gato necesita una vacuna de la rabia válida, y hay dos condiciones que no se negocian. La vacuna solo se puede poner a partir de las 12 semanas de edad. Y, una vez puesta la primera dosis, hay que esperar 21 días completos antes de cruzar una frontera.
Hagamos la cuenta: si mañana vacunas a tu gato de la rabia por primera vez, no podrás viajar hasta tres semanas después. Por eso, cuando alguien nos dice que se muda "en quince días", lo primero que le preguntamos es si el gato ya tiene la rabia al día. Si la tiene y está en vigor, no hay que esperar. Si es la primera vez, cuenta esos 21 días desde la fecha de la vacuna, no desde que sacas el pasaporte. Apúntalo en el calendario y trabaja hacia atrás desde la fecha del viaje.
Volver al Reino Unido: un caso aparte
Muchos de los que nos leen son británicos, así que conviene decirlo claro, porque circula mucha confusión con esto. Si te llevas a Gran Bretaña un gato adoptado aquí, puedes hacerlo con su pasaporte de mascota de la UE emitido en España: el Reino Unido lo sigue aceptando como documento válido para entrar. Necesita el microchip y la vacuna de la rabia en vigor, y nada más. No hace falta que pagues un Certificado Sanitario Animal (el "Animal Health Certificate", AHC).
El AHC existe, pero es para el camino contrario: lo necesita quien vive en Gran Bretaña y saca a su animal hacia la UE. Ese certificado lo emite un veterinario en los diez días previos al viaje y sirve para un solo viaje. Y otra cosa que nos preguntan mucho: a los gatos no se les exige tratamiento contra la tenia para entrar en Gran Bretaña (eso es solo para perros). Las reglas se revisan de vez en cuando, así que confírmalo con tu veterinario y en la web oficial del gobierno británico antes de reservar el transporte.

El viaje en sí: transportín, coche y calor
El papeleo es la mitad de la historia. La otra mitad es que tu gato llegue tranquilo y de una pieza. Un transportín rígido y bien ventilado, con una manta o camiseta que huela a casa dentro, ayuda más que cualquier pastilla. Deja el transportín abierto por el salón unos días antes para que entre y salga a su aire, en vez de meterlo a la fuerza el día del viaje.
Si conduces en pleno verano de la Costa Blanca, el calor es el enemigo de verdad. Nunca, jamás, dejes al gato en el coche aparcado, ni un minuto. Un coche al sol aquí se convierte en un horno en cuestión de minutos, y eso mata. Viaja a primera hora o al caer la tarde, lleva el aire acondicionado puesto sin que dé directo al transportín, y ofrece agua en las paradas. Para vuelos largos, habla con tu veterinario con tiempo. Algunos sugieren productos de feromonas o, en casos concretos, algo para la ansiedad, pero eso lo decide quien conoce a tu gato.
Bajar el estrés antes de salir
Los gatos son animales de territorio, y un viaje les rompe las rutinas de golpe. Unas semanas antes ayuda mantener sus horarios de comida, no cambiar la arena ni el pienso justo antes de salir, y tener a mano su manta de siempre. Un difusor de feromonas en casa los días previos calma el ambiente. Cuando lleguéis al destino, sácalo a una sola habitación primero, con su arenero, su agua y su escondite, antes de dejarle todo el espacio. No esperes que conozca la casa nueva entera el primer día.
- Comprueba que el microchip está registrado y se lee bien.
- Confirma la rabia: fecha de la última dosis y si sigue en vigor.
- Si es la primera rabia, cuenta 21 días hasta poder viajar.
- Pide cita con tu veterinario para el pasaporte de la UE (te sirve también para entrar en Gran Bretaña).
- Acostumbra al gato al transportín con días de antelación.
- Evita viajar en las horas de más calor en verano.
Una última cosa que repetimos siempre: tanto si tu gato viaja como si se queda, las ventanas y balcones protegidos no son opcionales. Cambiar de casa desorienta a cualquier gato, y un animal estresado en un piso nuevo con la terraza abierta es un accidente esperando a pasar. Los gatos caen, y caen de verdad. Hay que poner mosquiteras o redes firmes en cada ventana y balcón desde el primer día en el destino.
Preguntas frecuentes
¿Necesito un pasaporte para viajar con mi gato dentro de la UE?+
Sí. El pasaporte de mascota de la UE es obligatorio para mover un gato entre países de la Unión Europea. Lo emite un veterinario habilitado y solo a residentes en la UE, y exige que el gato tenga microchip y la vacuna de la rabia al día.
¿Cuánto tengo que esperar después de la vacuna de la rabia para viajar?+
La vacuna de la rabia solo se puede poner a partir de las 12 semanas de edad, y después hay que esperar 21 días completos antes de cruzar una frontera. Si tu gato ya tiene la rabia en vigor, no hace falta esperar.
¿Puedo llevar a mi gato de España al Reino Unido con el pasaporte de la UE?+
Sí. Gran Bretaña acepta el pasaporte de mascota de la UE emitido en España como documento válido de entrada, siempre que el gato lleve microchip y tenga la rabia en vigor. No necesitas un Certificado Sanitario Animal (AHC): ese documento es para quien viaja desde Gran Bretaña hacia la UE. Los gatos tampoco necesitan tratamiento contra la tenia (eso es solo para perros). Confirma siempre las reglas vigentes en la web del gobierno británico antes de reservar.
¿Cómo reduzco el estrés de mi gato durante el viaje?+
Acostúmbralo al transportín días antes, mete dentro algo que huela a casa, mantén sus rutinas de comida y arena, y usa un difusor de feromonas. En verano viaja en horas frescas y nunca lo dejes en un coche aparcado.
Si has adoptado con nosotras y te toca viajar, escríbenos y te orientamos con lo que sepamos. Y si te quedas en la zona y quieres ayudar de verdad, nuestra mayor necesidad sigue siendo gente que abra su casa: sin acogidas no hay rescates. Hacerte casa de acogida, adoptar o echarnos una mano con un donativo es lo que nos permite seguir sacando gatos de la calle en La Marina Baixa.




